Mostrando entradas con la etiqueta contaminacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contaminacion. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de noviembre de 2009

La bondad total

2009-11-01
El Ojo del Profeta
La bondad total

Cuando se persigue el bien ha de pensarse en el propósito del bien y sus consecuencias, para que tenga el alcance total o de bien supremo. No basta la buena intención, sino la conjunción de intención y acción. Obrar el bien es un acto que debe abarcar al beneficiario y a lo que está a su alrededor, porque de otra manera sería un hecho parcial o discriminante.

Tal es el caso de algunas empresas que, en pos de una buena causa, donan productos y artículos que momentáneamente alcanzan el bien, pero a costa del daño a otros. Lo vemos en los productos contaminantes que resultan desechados, convirtiéndose en basura, y que luego pasan por el proceso normal de su disposición, contaminando el ambiente. Conviene, pues, en esos casos, pensar en completar la obra, para que el bien sea total y no parcial.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

Ir a Panorama Católico Edición Digital

viernes, 24 de abril de 2009

Hombre y naturaleza

2009-04-26
El Ojo del Profeta
Hombre y naturaleza

Uno de los problemas contemporáneos del planeta es la contaminación ambiental, que afecta con más rigor a los países pobres. El factor humano en este flagelo es el principal escollo, porque implica cambio de hábitos y esfuerzos educativos tendientes a modificar la actitud y la conducta de los seres humanos con relación al daño ambiental que inflige a la naturaleza.

El hombre fue creado por Dios para dominar la tierra, pero, al mismo tiempo, para cuidarla y hacer de ella su hogar terrenal. Es su obligación, pues, amar y velar por el equilibrio de la creación. No le es lícito, desde esa perspectiva, destruir y acabar con aquello que Dios le dio para su supervivencia, sustento y felicidad. Hombre y criaturas de la tierra deben coexistir en armonía, para mantener el perfecto equilibrio de la vida. Por eso, cada persona y cada nación o pueblo deben contribuir, largamente, con la preservación de la naturaleza y el mantenimiento de un ambiente sano, donde se garantice la primacía de la vida sobre cualquier otro interés mundano

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

Ir a Panorama Católico Edición Digital

viernes, 6 de junio de 2008

Abastecimiento de Agua

2008-06-01
El Ojo del Profeta
Abastecimiento de Agua

La calidad de vida de la población mundial tiene como uno de sus elementos de medición el abastecimiento de agua potable. Poder proveerse del líquido, tan necesario en lo biológico como en lo social, es un asunto que tiene prioridad en la obligación que tiene cada estado del mundo con sus habitantes.

El recurso agua es cada vez más escaso, desde el punto de vista del consumo humano. La desforestación y la contaminación ambiental han dado al traste con muchas fuentes de agua, que otrora abastecían a las poblaciones del planeta. Ahora, los puntos de abastecimiento quedan más lejanos, y la calidad del líquido está comprometida por los contaminantes que presenta y la limitación para su tratamiento adecuado y posterior distribución.

Nuestro país aún cuenta con abundantes reservas de agua, aunque su calidad y acceso no estén cuantitativamente a la par. El precioso recurso hídrico debe ser conservado y usado racionalmente, para evitarnos situaciones futuras de escasez; experiencia que ya viven algunas comunidades del istmo. Proteger la vida también incluye a la naturaleza, por ser la creación de Dios que le ha sido confiada al hombre para cuidarla y sacar de ella su sustento y hacerla su morada terrena.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

Ir a Panorama Católico Edición Digital