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lunes, 19 de octubre de 2009

Espacios públicos

2009-10-18
El Ojo del Profeta
Espacios públicos

El fenómeno más notable de la vida en sociedad es el surgimiento de las ciudades, porque ha provocado el desarrollo de la vida comunitaria. El hombre pasó de la caverna a los campos, y de los campos a la ciudad. Todo para su progreso y su bienestar. Pero cuando la autoridad permite el desorden y la impunidad de quien atenta contra el bien público, deviene en caos la convivencia que se supone debe hacerle bien a la comunidad.

Tal es el caso de quienes ocupan, para su uso y provecho propio, los espacios públicos, como es el caso de nuestra ciudad capital. Los automóviles, objetos de lata y hierro, parecieran anteponerse a la persona. Mientras hombres y mujeres de toda edad y condición física deben lanzarse a la calle, para transitar entre el peligro, los autos son estacionados sobre la servidumbre y las aceras. Ya es tiempo de devolverle a la población los espacios públicos, pero sin autoridad conciente y decidida, todo anhelo en ese sentido será utopía.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

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lunes, 4 de mayo de 2009

Peligro sanitario

2009-05-03
El Ojo del Profeta
Peligro sanitario

La rápida propagación de la gripe porcina detectada en México, que ya ha causado varias muertes, ha puesto en alerta a los organismos de salud internacionales. El riesgo que se corre de que pueda convertirse en una pandemia, con consecuencias devastadoras para el mundo, es alto y entraña peligro. Incrementar al máximo posible las medidas sanitarias es, al menos, lo que cada estado y habitante de la región debe hacer, para salvaguardar la propia salud y la de sus vecinos.

Desde antiguo, las pestes y plagas han hecho estragos en la humanidad. Tanto los relatos bíblicos como la historia mundial dan cuenta de los efectos nocivos de tales hechos. Basta recordarlos, para imaginarnos a lo que nos enfrentaremos, si por desidia o por indolencia dejamos de colaborar en la prevención de la propagación del virus de la gripe porcina. Tomemos conciencia y cumplamos con el deber cristiano, y humano, de contribuir con las medidas sanitarias que se nos pide en este caso.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

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viernes, 26 de octubre de 2007

Las casas del Casco Viejo

2007-10-28
A tiro de piedra
Las casas del Casco Viejo

Es un entorno de singular belleza y bordeado por las aguas del Pacífico, en el que se conjugan los estilos colonial y modernista, con algunas formas arquitectónicas de las escuelas italiana, americana, y del siglo veinte. Balcones llamativos y hermosas fachadas deslucidas por el deterioro y el descuido, forman parte del paisaje que exige del observador el ejercicio escrutador de la mirada.

Con el intento de aumentar su valor, declarado hace unos años como patrimonio histórico y cultural de la humanidad, el barrio ha experimentado la compra de propiedades, tanto para la especulación como para la restauración. El intento fallido de algunos por comerciar con sus edificios, mantiene en ruinas lo que un día adquirieron para ganar dinero, al no poder transformar las fachadas a su antojo. Otras edificaciones se derrumban, por quedar sus estructuras a la intemperie, o por el debilitamiento de ellas a causa de las vibraciones que se producen al instalar las fundaciones de las contiguas.

Las casas del Casco Viejo corren peligro por la erosión y la falta de experiencia al reconstruir su interior con técnicas de construcción distintas o incompatibles con las originales. Mucho tiempo han estado sin recibir el cuidado y el mantenimiento adecuado, como consecuencia de la política de vivienda oficial, que en la práctica impedía el aumento del canon de arrendamiento, y facilitaba a los inquilinos que permanecieran ocupándolas con una morosidad alta que a la postre provocaba su deterioro y condena por parte de las autoridades. A pesar de declarárseles inhabitables, las casas eran reparadas con materiales de baja calidad, se alteraba su diseño y distribución interior, y se permitía su ocupación bajo un régimen comunal que poco hacía por su conservación y cuidado.

Ahora el barrio es forzado a ser restaurado bajo el concepto de desalojo y remodelación, que reclama una fuerte inversión de dinero por parte del propietario, y hace inalcanzable la adquisición de los nuevos apartamentos para los antiguos inquilinos o la población de nivel socioeconómico medio bajo que solía habitar el barrio. De haber seguido su proceso natural de revaloración como bienes raíces, las propiedades habrían evolucionado de una manera ordenada hacia distintos tipos de edificio, que podrían albergar, como era antes, a personas de diversos estratos socioeconómicos. De haber sido así, la zona sería rica en diversidad y conservaría su identidad multicultural, libre de la característica excluyente y monosectorial que ya se anticipa.

San Felipe, y las áreas de El Chorrillo y Santa Ana que se encuentran dentro de los límites del Casco Viejo, sufrirá su transformación con el tiempo. La mayoría de sus casas conservará su fachada, pero el barrio perderá la riqueza cultural forjada durante siglos. Será, pero en un nuevo contexto, la división de los de afuera y los de adentro. ¡Qué lástima!

Y recuerde: Ni un busero más como diputado.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

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