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lunes, 12 de octubre de 2009

Seguridad alimentaria

2009-10-11
El Ojo del Profeta
Seguridad alimentaria

La producción mundial de alimentos enfrenta el problema de calidad y distribución, que repercute en el estado de nutrición de los habitantes del planeta. Más que la escasez provocada por la cantidad insuficiente, son el acaparamiento, el control planificado, y el encarecimiento del precio, los que golpean a la población pobre del mundo.

De allí la importancia de la política estatal de seguridad alimentaria que asumamos, para fomentar la producción local y garantizar el abastecimiento externo en condiciones asequibles. Nuestra autosuficiencia alimentaria básica es vital, por lo que debe redoblarse el esfuerzo que se realiza en los planes nacionales dirigidos a esa meta. La alimentación, la nutrición y el bienestar moral y espiritual de la población son tan importantes, como la educación, la salud, o la vivienda. Corresponde al gobierno y a los particulares trabajar, denodadamente, en ese sentido, y afrontar el reto de la seguridad alimentaria con prontitud y decisión, en función de la colectividad y no de la ganancia o el interés sectario, que le da mucho a pocos y poco a muchos.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

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martes, 7 de julio de 2009

Fauna marina

2009-06-28
El Ojo del Profeta
Fauna marina

El prodigio de la Creación ubica a los animales entre los escaños superiores de las criaturas. Sólo el hombre los supera, y por eso a éste se le dio poder para dominar sobre aquellos. Ese dominio, sin embargo, le obliga a cuidar del resto de lo creado. Por ser la creación suprema de Dios, el hombre tiene la facultad de construir y destruir; ejercer su supremacía con sabiduría, o practicarla con la insensatez que lo lleva a la perdición.

Panamá, país pequeño y limitado en muchos aspectos, puede engrandecerse con el buen hacer en cuanto a la administración de sus recursos naturales. La oportunidad que se presenta para proteger la fauna marina, tanto la que nos sirve de sustento alimentario como la migratoria, es clave en este aspecto. Cuidar de la naturaleza es nuestra obligación; y, aunque pequeño, el país puede y debe actuar en consonancia con tal deber. Podemos permitirnos esa pequeñez en lo geográfico o lo desarrollado, pero, jamás, en pensamiento, cultura y civilización.

Luis Alberto Díaz
Director de Panorama Católico
diazlink@primada.org

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